El emprendimiento, su crecimiento y desarrollo

El emprendimiento, es la acción de iniciar un proyecto, negocio o iniciativa, que transforma una idea en una realidad que aporta valor, como en un producto o servicio, es por ello que un emprendimiento permite la creación de empleos, estimula la actividad económica y atrae inversión.
Cuando los países apoyan los emprendimientos, se va logrando crear una base de desarrollo económico sostenido.
Quien emprende (emprendedor), debe sentirse sin temor un “pionero”, teniendo la firmeza para “tomar” decisiones, cuando así debe hacerse.

Entonces, el emprendedor, es aquella persona que:
- Identifica oportunidades.
- Emprende acciones.
- Organiza recursos.
- Busca crear una empresa o negocio.
- Genera y aprovecha recursos.

El emprendedor, debería tener ciertos conocimientos en áreas como finanzas, marketing, ventas, etc., y en el caso de que no las posea, ser lo suficientemente curioso para ir aprendiendo todo aquello que sea de utilidad.
Las nuevas generaciones se han posicionado como emprendedores empresariales, desarrollando ideas innovadoras. También hay una tendencia a nivel mundial, las personas mayores a 50 años de edad, aproximadamente un 30% de esta población está emprendiendo o buscando emprender. Los adultos mayores aprovechan su experiencia para crear negocios con altas posibilidades de éxito.
Es necesario destacar que el desarrollo del emprendimiento femenino es altamente beneficioso para la sociedad y el mercado, ya que se fomenta una sociedad más igualitaria, inclusiva y diversa en términos de oportunidades, ideas, empresas y negocios.
El emprendimiento, se enfoca en métricas cuantitativas como el aumento de ventas, ingresos, acciones, etc., en donde el emprendedor en su mentalidad de crecimiento, debe conseguir:
- Adaptación.
- Resiliencia.
- Disciplina.
- Creatividad.
Esto le permite que las empresas expandan sus operaciones en ventas y mayor cantidad de clientes.
Y su desarrollo, se enfoca en:
- Mejoras cualitativas.
- Cultura organizacional.
- Innovación.
- Calidad.
- Estructura
- Eficiencia.
En esta transición, para sostenerse debe evolucionar, profesionalizar procesos y mejorar su estructura y cultura.
Recuerde, emprender es más que poner una empresa (pequeña o mediana), es un proceso de transformación que convierte ideas u oportunidades en logros reales con potencial de crecimiento continuo y aporte a la sociedad.
